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Terapia para brujas: a quién confiar nuestros miedos sin ser juzgadas

¿A quién le confiamos lo que no cabe en este mundo?

Buenas tardes mundo, después de tres días de tormentas y tres días con sus noches con el alma agitada, como gato enjaulado, por fin parece que esta mañana me he despertado de mejor humor: Más activa y algo más centrada.

¿No os pasa a vosotras también? Madrugadas sin pegar ojo, pensamientos que te abordan la cabeza… ese ruido mental que no calla… y de repente llega la tormenta y respiras, pasa la tempestad y te relajas.

Así que a las 6 de la mañana, con los niños durmiendo y la casa en calma he tenido un momento de paz y he podido preparar el boceto de lo que será esta página web. Y poco a poco le he dado la primera forma a un proyecto que rondaba por mi cabeza desde hace tiempo: un grupo de ayuda para brujas. Nada demasiado formal. Simplemente una plataforma donde compartir las típicas confesiones de bruja. Un lugar abierto, donde podamos ayudarnos las unas a las otras….

Porque… ¿a quién le cuentas lo que soñaste… y que luego ocurrió?, ¿A quién le dices que el bosque te habló?, ¿Quién no te juzga cuando explicas que un ritual fallido te hizo dudar de ti misma durante semanas?

Si estas leyendo esto y no sabes de qué estoy hablando, posiblemente no te consideres un ser sensitivo y creas que estoy loca de remate. Es lógico y estás en tu derecho y desde luego, esta página no es para ti y no voy a gastar energía en atraparte. Aunque te abriremos nuestros brazos cuando sintonices con nuestra energía y sientas que ese peso te bloquea o te sientas abrumado por tanta intensidad.

Porque ser bruja no es un disfraz, ni un hobby, ni una moda. Es una forma profunda y sutil de caminar por la vida, con la intuición abierta, el alma expuesta y una mirada que lo ve todo desde lo invisible.

La herida invisible de las brujas

Vivimos en un mundo que se dice espiritual pero sigue sin comprender lo esotérico real, lo simbólico profundo, la conexión con lo sagrado personal. Y eso, muchas veces, nos aísla.

Muchas personas sensitivas y espirituales cargamos con la soledad espiritual, el miedo al juicio o la etiqueta de “locura”, la sensación de ser «demasiado» intensa, sensible, visionaria y la dificultad de encajar en estructuras mentales racionales, académicas, religiosas o incluso terapéuticas tradicionales

Y a veces nos rompemos. A veces la duda nos come. A veces el pasado nos persigue. Y eso no nos hace menos mágicas, nos hace más reales. Y cuando el alma duele, cuando la energía se bloquea, cuando el linaje pesa… también necesitamos ayuda.

Pero, ¿Quién puede escuchar a una bruja sin intentar explicarla?

Porque no todas las terapeutas están preparadas para acompañar a alguien que habla con símbolos y sueños, lee señales en el tarot, los astros o los elementos, tiene experiencias intuitivas o chamánicas o vive duelos energéticos que no siempre tienen forma tangible

Y muchas brujas lo saben: lo han intentado y han salido de la consulta más heridas que al entrar, por no ser entendidas o tomadas en serio.

La importancia de encontrar almas afines

Necesitamos a gente que respete lo que eres. Que comprenda que nuestra forma de vivir, sentir y sanar no es una metáfora ni una fantasía, sino parte de nuestra realidad sagrada.

Y así ha surgido este espacio. De la más pura necesidad de compartir y sentirme escuchada y con la esperanza de que pueda servir de apoyo a otras personas que pasen por lo mismo y porqué no, de formar una comunidad donde todas podamos darnos apoyo las unas a las otras, sin miedo a juicios y desde el respeto a todos los caminos y senderos

Porque dudar, también es parte del camino

¿Te apuntas?

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