De la tormenta a la intuición: crónica del primer paso (1)
2025 /10/5 0:14 de la noche del sábado.
De la tormenta a la intuición: crónica del primer paso (1)
Contextualizo situación: Hoy comienzan las fiestas del pilar. A mi cuñado y a mi hermana les han invitado, como otros años a un evento de la radio. Yo estoy en el garaje de casa de mi madre, que es zona libre de humos. Acabo de acostar a mi hijo junto con su primo, porque mi madre, mi hija y las dos sobrinas mayores se han ido a un concierto programado tras el pregón.
Hará una semana, yo tenía casa, un marido y la parejita de hijos y pero decidí seguir mi instinto y emprender un nuevo camino en el que sé que solo me acompañaran aquellos que realmente quieran acompañarme. Desde la distancia o junto a mi, pero respetando mis decisiones, sin juzgar, sin embaucar y dándome aliento cuando crea desfallecer y tendiéndome la mano cuando caiga (que se que cairé).
Y no hay más. Me he cansado de intentar ser “normal”. De encajar allí donde voy. He llegado a perder la conexión con mi esencia y desde que he decidido seguir mis sueños, porfin la he vuelto a vislumbrar.
Y sé que no soy ni una sobra de lo que fui, sé que ahora soy mas vieja, mas cansada y desde luego con menos margen de maniobra si cometo un error. Pero, como se suele decir; también más sabia y desde luego más decidida en hacer algo con mi vida, algo que realmente me guste, en el que pueda crear, en el que el arte de la naturaleza me inspire y pueda inspirar a otras almas en pena y ayudar a reconducir las sombras del pasado, en un aprendizaje vital.
Y cómo lo voy a hacer y con que medios es una incognita. Dejare que el universo me guie.
De momento ya he hecho lo mas difícil: comenzar a destruir mi vida, para dar cabida a otra mejor. Y si crees que estoy loca, y no os faltará razón. Pero tengo que intentarlo.
Y cuando supere esta pena que hay anclada en mi corazón. Cuando termine este duelo elaborado por la perdida de una pareja que no ha querido acompañarme, se que me levantaré y que saldré reforzada.
Porque entre horas y horas de llanto, a veces recuerdo porqué estoy haciendo esto. Porque no me basta lo convencional, lo que todo el mundo quiere, no puedo enclavarme esta sociedad. Porque me pesa, me pesa tanto que me hunde en una gran fosa. Y prefiero enfrentarme al abismo de la soledad, a caer en el agujero de la normalidad.
Por eso, aprovechando que parece que dentro de mi locura, tengo momentos de cordura, he querido hacer esta primera entrada de lo que espero que sea un gran viaje hacia algo completamente desconocido. Porque antes, echándome un cigarro en el jardín, el rumor de los arboles me ha hablado y me han recordado que confíe en mi destino, que no hay sueño imposible y que el primer paso hay que darlo.
Así que nada, ya os iré contando más de ese sueño y de la situación que me ha llevado hasta aquí, pero eso ya para otro momento.
Poco a poco, paso a paso, dejando que las cosas fluyan y guiándome por las señales y mi intuición. La intuición de una loca que no se conforma.