cuando una bruja no conecta. mujer intentando conectar pero con cara de no conseguirlo
Conexión

¿Qué pasa cuando una bruja no conecta?

Hola mis brujis. Hoy quiero tocar un tema que todas hemos sentido en algún momento, pero del que pocas hablamos abiertamente: ¿qué pasa cuando una bruja no conecta?

Porque sí… la desconexión total de una bruja es un hecho que sucede alguna vez en nuestro camino. Y no hablamos de andar algo descentradas y olvidarnos un ritual, ni de un mal de ojo de alguna envidiosa o de estar una temporada con energías densas. Hablamos de algo más profundo, me refiero a ese vacío interior cuando parece que hemos perdido la conexión con la magia, con el universo, con nuestro propio ser.

La desconexión y sus causas

El motivo puede ser diverso: envidias, males de ojo, errores en los rituales, sobrecarga de malas energías, agotamiento  mental,…. Podría decirse que son factores de riesgo propios a nuestra profesión

Pero hoy quería hablaros de un motivo mas profundo. Mas estructural.  Cuando el problema no es externo a la bruja y no se corrige con un baño purificante puntual ni un ritual de velas.

Si aun no te has sentido identificada, felicidades, eres un alma pura, pero guárdate este post por si acaso. Y a las que ya sabéis por donde voy…, bueno seguro que me entendéis.

¿Qué ocurre cuando la raíz del problema está dentro de nosotras mismas?

Ahí es donde la cosa cambia.

Cuando los mensajes no llegan al corazón

Seguro que alguna vez has estado en un grupo de redes sociales donde comparten afirmaciones positivas, manifestaciones o mensajes de gratitud al universo. Y aunque normalmente te ayudan, hay días en los que los lees y… nada. No conectas.

Y no os pasa, casualmente en malos momentos, que incluso no te apetece leerlos? Porque si los lees, te reafirmas en que no conectas, en que no agradeces, en que no manifiestas. Y eso a una bruja, le duele.

Si es un mal bache y la bruja esta en un ligero estado de melancolía, entonces, igual al leerlos, se anima o le haga reflexionar y termine sanando.

O igual, gracias a ese “bajón”, tiene un momento de “catarsis”, sus lagrimas se desploman y vuelve a nacer recuperada.

O quizás seas las que en ese medio estado de tristeza, es cuando mejor conectes con otras almas rotas y tu papel de terapeuta no se vea perjudicado.

Nota: si queréis, ya retomaremos el asunto de la tristeza de una bruja, que es un tema que da para mas de un post.

Pero… ¿qué pasa cuando lo que sientes es enfado?

El enfado en la bruja: una fuerza peligrosa

Aquí entra un tema delicado. El enfado no solo bloquea nuestra conexión: la distorsiona.

Porque cuando una bruja se enfada, su energía no desaparece… se multiplica. Y ahí surge el peligro: el deseo de usarla contra otros, de vengarse, de actuar desde la rabia.

Y lo sabemos: una bruja enfadada no conecta con la magia verdadera. Se separa de su propósito.

Porque yo al menos, me metí en esto con el objetivo (por muy lejano que fuese) de ser…… diríamos que “un ser de luz”, “una maga blanca” “una bruja buena”.

Y te das cuenta que tu enfado pasa por encima de tu poder. No exactamente; es aun peor. Lo amplifica y estalla, pero no en una energía limpia, es una energía destructiva y con un gran potencial.

La psicología explica que la ira activa la amígdala, el “centro de alarma” del cerebro, generando reacciones intensas y reduciendo nuestra capacidad de razonar con claridad. En términos mágicos, eso significa que tu energía se amplifica, pero de forma caótica y destructiva.

La ira activa la amígdala, el “centro de alarma” del cerebro, generando reacciones intensas y reduciendo la capacidad de razonar. En términos mágicos: tu energía se amplifica, pero de forma caótica y destructiva

El conflicto interno

Ese momento de desconexión nos confronta con lo más humano de nosotras. La tentación de pensar: “¿por qué no usar mi poder en contra de otros que me hacen daño?”

Y es ahí donde nace el conflicto real: ¿seguimos nuestro código de ética espiritual o nos dejamos arrastrar por el enfado?

La respuesta es personal, pero lo que está claro es que una bruja que no conecta es una bruja en riesgo de perderse en su propia sombra.

Caminos para volver a conectar

Si llevas tiempo en esta senda, es probable que ya hayas encontrado formas de reconducir tu energía.

A veces lo hacemos solas, sin ayuda profesional ni de ningún tipo.

Otras con ayuda de amigas o hermanas espirituales, si tienes la suerte, de compartir el camino con personas con la que puedas desahogarte y que te sirva, a su vez, como recordatorio moral de nuestro PROPOSITO)  (Ah! Y no valen las mascotas de las brujas, que aunque ayuden muchísimo, no sustituyen esa mano cálida que nos recuerda quiénes somos en realidad.).

Pero muchas que llevamos un camino más solitario, echamos en falta a alguien que nos coja de la mano y para sentir esa “luz blanca” que en ese momento nos falta.

Algunas estrategias que también recomienda la psicología para manejar el enfado:

  • Respiración consciente: ayuda a calmar la respuesta del sistema nervioso.
  • Escribir lo que sientes: darle forma en palabras reduce la intensidad emocional.
  • Movimiento físico: caminar, bailar o simplemente liberar energía corporal.
  • Autocompasión: recordarte que no estás fallando, solo estás aprendiendo a integrar tu sombra.

Afirmaciones / Mantras para brujas desconectadas

  1. Mi enfado es energía, y yo decido cómo transformarla.
  2. Incluso en la oscuridad, sigo siendo luz.
  3. Mi rabia no me domina; me guía hacia la verdad de mi ser.
  4. Cuando una bruja no conecta, la magia espera paciente en su interior.
  5. Acepto mi sombra porque también es parte de mi poder.
  6. No he perdido la conexión, solo necesito volver a respirar.
  7. Mi poder no está en la ira, está en mi elección consciente.
  8. Hoy abrazo mi caos para florecer de nuevo.
  9. El universo no me ha olvidado; me invita a detenerme y escuchar.
  10. Soy bruja, incluso cuando no me siento conectada.

Conclusión

Queridas brujas, cuando una bruja no conecta, no significa que haya perdido su magia. Significa que necesita mirarse dentro, reconocer su enfado, abrazar su sombra y decidir con consciencia cómo quiere usar su poder.

En el próximo post me gustaría profundizar en los motivos por los que una bruja se enfada y en nuestro código de conducta: qué significa realmente el Bien y el Mal desde la perspectiva mágica.

¿Y tú? ¿Te has sentido así alguna vez? Te leo en los comentarios para que hagamos juntas nuestra propia terapia de brujas.

Y recuerda. Las sombras también son parte del camino

Fotografías:

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